Un homenaje a los padres.

Seguro que mas de una vez has escuchado esta frase, «Siempre de tu mano y ahora de tu brazo al altar» .

Hoy quiero dedicar este post a los padres, a la importancia que tiene la figura paterna en las bodas.

Yo no me he casado (si, lo se, este debe ser el colmo de una wedding planner) pero solo imaginarme del brazo de mi padre algún día caminando al altar me emociona.

No solo es emocionante para nosotras, para ellos seguro que también lo es y mucho. Pensarlo, la persona que te ha guiado en tus primeros pasos ahora te lleva de su brazo para que emprendas una nueva vida, pero ya no con él, si no para formar tu propia familia. Por supuesto el siempre estará ahí y de alguna manera seguirá guiando tus pasos.

Amor de padre

Seguro que recuerdas a tu padre jugando contigo al escondite, a la pelota o al pilla pilla y mirate ahora, vestida de novia y de su brazo ¿Quien te lo iba a decir verdad? Pues seguro que él piensa lo mismo ¿Quien me lo iba a decir a mi?Mi hija se casa ¿En serio? Posiblemente las que somo madres comprendemos mejor esta sensación. El tiempo pasa tan rápido…demasiado rápido en algunas ocasiones.

Pero no importa, ten por seguro que el está feliz por ti y para el es un día grande, te casas, no te vas a vivir a la otra punta del planeta. Aunque si fuera así seguro que pasaría por su cabeza seguirte al fin de mundo. Por que eso es un padre, una persona que está presente en cada momento de tu vida, aunque eso signifique dar todo lo que tiene, hasta su alma si fuera necesario. Así que vamos a disfrutarlos.

El momento de ver a tu hija vestida de novia

He visto a muchos padres nerviosos, he perdido la cuenta de cubre botones, corbatas y ramilletes que he colocado en estos dos últimos años por que ellos no atinaban. Y a todos, absolutamente a todos temblar y llorar de emoción cuando sacamos de la habitación a su pequeña radiante y preciosa como nunca jamas la hayan visto. Y yo siempre acabo llorando cuando ellos, con lagrimas en los ojos, se acercan y bajito susurran casi sin voz «Estas preciosa».

Padrino de boda
Tu padrino

Ese momento no tiene precio. Las que ya lo habéis vivido sabréis de que hablo y las que no tranquilas, que allí estaré yo pañuelos en mano. Y digo pañuelos porque necesitaremos unos cuantos, uno para vosotras, otro para el padre, otro para mi y otros cuantos para los que estén alrededor.

A esas alturas ya os habré ensañado a secaros las lágrimas para que no se mueva ni una gota de maquillaje.

Después de un millón de fotos el ambiente se relaja y juntos entran el coche, hablan relajadamente y llega el gran momento. Ambos respiran profundamente, ella agarra a su padre fuertemente del brazo y emprenden el camino hacia el altar. Tranquila, no te vas a caer, lleva sujetándote toda la vida.

Me encanta ver la cara de todos ellos durante este breve recorrido, orgullo y emoción, todo junto. Siempre me pregunto en que irán pensando. Seguro que están felices. Solo ellos lo saben, no creo que sea fácil de explicar.

Cuando tu padre ya no está

Se que muchas de las que estáis leyendo esto no tenéis cerca a vuestros padres y la sensación de vacío será inmensa, pero tranquilas ellos están con vosotras también en cada paso, por que gracias a ellos estáis aquí. Vais a estar rodeadas de la gente que más os quiere y seguro que a quien elijais para acompañarlos al altar será muy especial.

Así que, por haber jugado con nosotras de pequeñas, habernos levantado tantas veces, habernos enseñado lo que está bien y lo que está mal, querernos y cuidarnos siempre se merecen un ratito de mi tiempo y un nudo en la garganta mientras escribía este post.

Felicidades a los dos padres más importantes de mi vida.

Felicidades a todos los padres buenos del mundo.

Feliz día del padre.


Sara A.

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